
Cuaderno de trabajo Think Matters
Hay una diferencia entre saber cómo te gustaría vivir y mirar de frente la vida que estás construyendo.
A veces sabes qué decisión deberías tomar, qué hábito te está perjudicando o qué conversación llevas meses evitando. También sabes cuánto tiempo pierdes, qué haces con tu dinero y cuántas veces incumples algo que te habías prometido. Pero saberlo no significa estar dispuesto a reconocerlo del todo, y mucho menos a hacer algo al respecto.
Este cuaderno de trabajo, nace precisamente para trabajar en ese espacio que existe entre lo que sabes y lo que haces.
A lo largo de cuatro meses tendrás que detenerte cada día, escribir y responder preguntas sobre cuestiones que afectan directamente a tu vida: tu atención, tu relación con el dinero, las decisiones que tomas, los vínculos que mantienes y la coherencia entre tus palabras y tus actos. No siempre encontrarás respuestas claras. Algunas preguntas te harán descubrir cosas que ya intuías; otras pueden obligarte a revisar la explicación que llevas tiempo dándote.
El cuaderno combina el trabajo diario con treinta ejercicios guiados que requieren más tiempo y profundidad. Hay preguntas para empezar la mañana, reflexiones que te acompañarán durante el día, pequeños retos que te sacarán de la teoría y espacios para revisar lo ocurrido al terminar la jornada. Cada cierto tiempo tendrás que volver sobre tus propias respuestas y observar qué se repite, qué ha cambiado y qué sigues dejando pendiente.
Escribir tiene algo que pensar no siempre consigue: deja constancia. Puedes convencerte de que estás haciendo las cosas bien, encontrar motivos para aplazar una decisión o recordar una situación de la manera que más te favorece. Cuando pones los hechos por escrito, resulta más difícil esconderlos detrás de una buena explicación.
No vas a resolver tu vida en 120 días. Tampoco necesitas hacerlo. Se trata de dedicar un tiempo a examinarla con más honestidad, reconocer aquello que depende de ti y dejar de tratar algunas decisiones como si pudieran esperar indefinidamente.
Y después de 120 días tendrás algo que normalmente no tienes: tus propias respuestas delante.
Ahí empieza lo interesante…